El primer tiempo representa una esfera más “pública” de Susana Wald. Se hace énfasis en su compromiso con el surrealismo y su incansable labor como gestora del movimiento: ejemplares de las editoriales surrealistas que fundó junto a Ludwig Zeller se exhiben en la muestra. Se despliega además parte de su colaboración artística con el poeta, con quién creó a la par durante más de treinta años lo que denominaron “mirages”, especie de híbrido entre collage y dibujo. La colaboración es un rasgo fundamental de los surrealistas. Susana Wald eligió practicar el surrealismo como un modo de vida: en él priman la práctica de la libertad, el trabajo colaborativo, la atención especial al inconsciente y al erotismo, rasgos que sentaron desde los sesenta las bases de su identidad.
 El segundo tiempo remite a una esfera más íntima y más actual de la artista. Se sitúa desde la consciencia de su vejez como momento en que tiene tiempo para reflexionar y ahondar en el porqué de las cosas. Son obras que combinan un extenso trabajo psicológico que lleva a cabo desde hace más de 25 años y que se vincula con la psicología de C.G. Jung y su relectura de los arquetipos femeninos universales. Susana Wald ha encontrado allí un lenguaje que le ha permitido comprender muchas de las imágenes que veinte o treinta años antes realizó por intuición: es el caso de sus representaciones de huevos o la presencia de las espirales en sus pinturas. En muchas de sus obras, la artista aborda temáticas como la invisibilización de lo femenino dentro del contexto patriarcal, la revelación de figuras femeninas –arquetípicas e históricas- o la representación desinhibida de la sexualidad de las mujeres.
El tercer tiempo se vincula con el concepto de “doble condición” y aborda el contexto de producción que acompaña a las obras de Susana. Durante los sesenta años de producción artística, es en el período canadiense (1970-1994), entre sus 33 y 57 años, que notamos la mayor activación de los roles que debió cumplir: su labor a tiempo completo como docente; su gestión activa como editora de su editorial Oasis Publications; su práctica artística; su rol en el cuidado de sus tres hijos; su labor en lo doméstico; su rol como cónyuge. Susana Wald experimentó muchas veces con dificultad la exigencia de querer combinar su carrera con las expectativas asociadas a ser mujer durante la segunda mitad del siglo pasado. Esta temática se aborda al final del recorrido de la retrospectiva “En busca de lo inasible” y se ubica desde su producción visual como de la exhibición de su archivo personal, documentos de una naturaleza híbrida que son a la vez íntimos y técnicos.

Acompaña tu visita a la exhibición En busca de lo inasible con la serie de exploraciones sonoras en torno a la primera retrospectiva de Susana Wald (1937) y complementa la muestra con material sonoros en la voz de la artista.

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